Después de meses de trabajo pusimos en marcha las Asambleas de la Juventud Trabajadora (AJT), espacios de base de la CJS en barrios, pueblos y ciudades. Arrancaron con 37 asambleas, entre ellas las de Zaragoza, Oviedo, Valladolid, Salamanca, Burgos, Santander, Logroño, numerosos barrios de Madrid, Guadalajara, Albacete, Cáceres, Badajoz, Murcia, Granada y Sevilla. En un momento de auge reaccionario y militarismo, las concebimos como herramientas de arraigo y trabajo paciente para llevar a la juventud trabajadora a la primera línea de lucha: organizar la respuesta comunista.







