En octubre iniciamos una campaña de varios meses contra el auge reaccionario, la criminalización de la inmigración mediante bulos, el militarismo y la complicidad con el Estado sionista. Partimos de un diagnóstico: la izquierda ya no tiene proyecto que ofrecer y el fracaso de la vía reformista ha abierto camino a la ultraderecha. Por eso planteamos como tarea urgente construir una fuerza política independiente de la clase trabajadora.
Culminamos la campaña de otoño con una manifestación en Madrid a la que acudieron cientos de jóvenes.
